Puede que no sea pasional como el rojo, ni brillante como el verde, tampoco tan puro como el blanco, ni tan elegante como el negro. No tendrá la viveza del amarillo, ni la calidez del marrón. Será en cambio frío, electrizante, infinito. Llena la vista, sosiega el alma y expande tus sentidos. Te lleva a perder la mirada en su plenitud para exhalar un suave hálito sereno. Tan inmenso, tan calmado, tan imperturbable que te arrastra hasta sus profundidades, sumergiéndote en lo etéreo, lo inmortal. Es la inocencia, es el cielo, es la noche. Es un poquito de mí.
aoi kokoro :O
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